martes, 28 de octubre de 2008

TARDE DE LLUVIA EN LA CIUDAD

Tarde de lluvia apagada
en la ciudad de murallas perdidas,
tarde de sombras bajo las farolas de las esquinas,
de suspiros,
tarde marchita.

La noche cae
y los hombres grises se refugian en sus burbujas doradas
a mí sólo me queda la calle
y convertirme en una sombra,
quieta, callado,
una sombra sin nombre,
sin paso, sin huella ni sombra,
una sombra de la oscuridad de la noche,
agazapada en una baldosa rosada,
esperando que te acerques
para robarte un beso de la mirada.

2 comentarios:

Dylan Forrester dijo...

Hola...
Me gustó este poema.
Espero regresar. Persevera.

Un abrazo...

Nerea Ferrez dijo...

muchas gracias por tu comentario.
además, breve.
espero que te pases más por aquí.
un beso y un verso.