lunes, 14 de julio de 2008

Un poema feliz

A Concha, porque vea que sé escribir versos alegres
El sol luce tras la ventana,
mi sonrisa se abre,
esa sonrisa que tengo cuando algo me parece gracioso,
la misma que a tantas personas les parece una característica de mí.
Y pienso en los quilómetros que me separan de ti,
amado pueblo entre montañas,
ya falta poco,
pronto te veré de nuevo
después de tantos meses
y correré por la plaza,
gritaré al viento mis versos,
volará libre mi alma.
Ahora caminaré tranquila por Portales,
calle de sueños ebrios,
sonriendo sin dejar que mi alegría se diluya,
porque hoy nada puede contra mí el tiempo
ni la tristeza
y hoy volaré,
sacaré mi escoba del armario
y aullaré a la luna una canción para dormir
y después flotaré sobre las nubes
sin temor a la gravedad
porque un sueño me protege
y mi sonrisa es una princesa encantada
que sabe espantar los malos sueños
y los caballeros que pretendan devolverla al maldito "cuento de hadas".

2 comentarios:

Duenda. dijo...

Efectivamente, me acuerdo de tu sonrisa. Y de tus ojos cansados. Y de tus pulseras. Y de tu mechero luminoso de no-fumadora.

Y un abrazo!
d.

Nerea Ferrez dijo...

yo también me acuerdo de tu sonrisa. y de esa enorme bandeja llena de chuletas. y de que todas nos hacíamos la misma pregunta "¿estás nerviosa?" y respondíamos lo mismo "es xtraño presentar un libro con gente que acabas de conocer".
ha sido de lo más raro y de lo más maravilloso que me ha sucedido.
ojalá me hubiese podido quedar y es una pena que no pueda ir a teruel el 23 a presentar allí el libro.
también recuerdo el debate sobre la vida que había abierto almudena y que parecía que todo el mundo conocía a alguien de logroño.
un beso!
ojalá pronto las siete rusas nos juntemos.
nerea.