lunes, 3 de noviembre de 2025
Frío y hierro
martes, 4 de marzo de 2025
Todo al negro
Apostamos y perdimos
Dolor y ¿gloria?
No, llanto y abismo
Dónde ir cuando no queda amparo
qué esperar con la luz apagada
Vuelven los monstruos
Qué hacer
sino dormir, dormir, hibernar
hasta que se derritan las nieves
o se nos congele el alma
domingo, 28 de abril de 2024
Reflejo en el abismo
Escribo esto como un mantra
para calmar los monstruos,
para dejar una estela
que pueda seguir cuando las luces
se apaguen.
Inspiro, despacio,
lento,
muy
lento,
con la esperanza de calmar este corazón
acelerado,
el palpitar agreste que golpea
que embiste el pecho desde dentro,
como si el ariete lo manejaran los asediados
queriendo escapar de las ruinas y el fuego.
Inspiro, espiro.
Despacio.
Lento,
muy
muy
lento.
Y sólo espero
que las aguas se calmen,
que se enciendan las luces,
y no ser la única
en este gran teatro.
domingo, 29 de octubre de 2023
Ellos
sábado, 8 de octubre de 2022
Un devenir de improbabilidades
Las recientes actualizaciones
han concluido en un conjunto de casualidades,
un maremágnum de ilusiones imprevistas,
el extraño fluir de la conciencia de un demiurgo benevolente.
Llanto y sonrisa a través de las fechas
-temerosas, terribles, casi olvidadas-,
muescas en la tabla que sustenta este hilo.
A veces,
a veces la prosa se escapa,
allá donde el verso no puede ser libre.
miércoles, 31 de marzo de 2021
Te preguntas -a veces-
si alguien te echaría en falta,
si has hollado la vida lo suficiente
como para dejar una marca
indeleble.
Dudas si alguien pueda querer
esa parte triste que incluso tú
desechas
mientras esas llagas aún sangran.
Dejas que el dolor te acompañe
como amigo fiel, único que recuerdas,
y mientras sigue cayendo la lluvia,
y la rueda gira
y tal vez te atropella.
viernes, 19 de marzo de 2021
Que me dejen oler las flores
y el hálito de las montañas,
y esperemos a mañana
para olvidar los futuros posibles.
Desencadenad los vientos y huracanes
mientras mi alma reposa serena
lejos de tamañas multitudes.
Extiende mi camino un par de pasos,
y tras esos mil y mil más,
que me quedan muchos besos,
muchas palabras y demasiados quehaceres.
Aparta un tiempo el corquete
de mi cuello
y déjame disfrutar de los frutos del trabajo
y de aquellos que venir se esperan.
Permite que repose mientras prosigo el paso
y no a un lado de la senda.
domingo, 15 de noviembre de 2020
Porque no estás
Porque no estás
tal vez la pena no sea tan grande
ni el abismo tan hiriente
como para quebrar en llanto a toda una estirpe,
pero te veo en el reflejo de sus ojos
y miro a otro lado
por si el espejo me devuelve la mirada
y descubres
-con horror-
que te fuiste a tiempo para no ver los errores.
No estás y me acompañas en cada paso,
te recuerdo en cada instante
pero te expulso del pensamiento
si las nubes amenazan tormenta
porque, después de tanto tiempo,
aún temo que estalles en mil pedazos
y el cielo caiga sobre nosotros.
viernes, 28 de agosto de 2020
Camino del héroe
Sumida, envuelta por el cieno,
por las cien oscuridades
en torno al pecho.
"Es preferible dejarse hundir
y luego escalar, ponerse en lo peor,
que ser golpeada por la vida
y caer, caer, caer sin remedio",
siempre me digo.
Pero a veces el corazón grita.
Demasiado paso.
Resopla y algo me quiebra
la garganta.
Dejar que el monstruo te devore
para resurgir de sus entrañas
es una agotadora constante.
Espero aquí,
no obstante, con los pies encharcados,
al palpitar que me muestre de nuevo la escala.
martes, 12 de mayo de 2020
Un puño en el pecho
Presión en ese punto
que arrebata la lágrima,
un mundo sobre las espaldas.
Demasiadas piedras en la garganta,
Un puño en el pecho.
Latido reducido a silencio,
tratando de zafarse.
Falta de aire.
Un puño en el pecho.
Alas rotas
y ganas de lanzarse a volar.
Campanas en las sienes,
susurros que espantan.
Un puño en el pecho.
Tanto espacio
para tan poco aliento.
viernes, 20 de marzo de 2020
“Mañana, y mañana, y mañana se arrastra con paso mezquino día tras día hasta la sílaba final del tiempo escrito, y la luz de todo nuestro ayer guió a los bobos hacia el polvo de la muerte. ¡Apágate, apágate breve llama! La vida es una sombra que camina, un pobre actor que en escena se arrebata y contonea y nunca más se le oye. Es un cuento que cuenta un idiota, lleno de ruido y de furia, que no significa nada.”
Mañana.
Mañana y mañana y mañana.
El mañana es una quimera
que nunca llega y nos engaña.
El mañana, sombra que se escapa,
arena, sal, aire, viento, amor...
Mañana es paso siguiente
sin saber si el paso nos lleva
al abismo,
sin conocer lo que vendrá,
el mañana es hoy una rueda
que gira y gira y nos atrapa
hasta que el cuerpo diga
basta.
-anoche volvía a escucharlo-
ese tintineo de algo roto,
es un golpeteo constante,
como una piedrecilla en el zapato.
A veces dejo de oírlo
-tal vez se quede atascado
en algún recodo fragmentado-
pero siempre vuelve.
Estas noches cercenadas
no tengo tiempo para su canto
pero, a veces, me dice que cada día que vivo
es un poco menos que he muerto.
sábado, 18 de enero de 2020
Ciclos
y necesité del sol.
Esos rayos fueron vitales
para completar mi existencia
(tal vez, ya desde entonces,
la vida me advertía futuras penas).
Pasó el tiempo.
Crecí,
a fuerza de dicha y abuela,
pero fueron también los golpes
los que forjaron mi carácter
(tímido, sensible, llagado
como los afluentes de un río
que horadaron hasta las raíces).
Fueron varias las luces
que me impulsaron hacia adelante,
pero siempre bajo una magna sombra
donde el sentir se basaba en lo pequeño.
Así llegamos a hoy.
Una palabra ha bastado para alzarme,
para iluminar todo mi vacío ser de luz.
No olvidemos, no obstante,
que también será una palabra
la que, siendo frágil astilla temerosa,
pueda quebrarme.
jueves, 9 de enero de 2020
Futuribles
en el posible mañana que añoremos juntos,
quiero pensar que hay un siempre entre los dedos,
que pondré tu nombre a muchos días, a los hilos
que recorrerán las piedras que pisaste.
Quiero pensar que te veré en otros ojos
como yo a veces veo en los míos a parte de mi madre,
que no serán enojos los que te persigan,
que habrá en tus playas hendiduras
en las que no calará el odio.
Quiero pensar, con esa luz que amarga mis tristezas,
que hay un posible en el futuro
hermoso como el gris de esas olas
que me empujan desde ese lugar recóndito
donde te fuiste.
Días trises
me consideré esperanza
a pesar de los quiebros
de los dolores
de los pesos las llagas las piedras
A pesar del tiempo
y del desaliento
y de la sombra que acarició
nuestro nombre
Hay algo en mí
irreverente
tal vez poeta
que se me agolpa en las entrañas
hay un instante de luz
que no se extingue
aunque yo misma eché sobre él
arenas y aguas
martes, 12 de noviembre de 2019
Mala hierba...
jueves, 6 de diciembre de 2018
sería el hermoso sueño
donde pudiérais reconocer las palabras
que vuestros oídos no han atesorado,
y recorrer las calles
que pies más insignes pisaron
hace más tiempo del que habéis vivido.
Regresar a Madrid,
con sus calles templadas,
sus sótanos abigarrados y tristes,
su ritmo ajetreado y el amarillo en los rostros,
el naranja, el gris, el azul...
Regresar a Madrid
para que sintáis las aceras
y la lírica sobre el frío cemento,
para que viváis la voz
de aquellos que hicieron de ella el sustento.
Regresar a Madrid
para que comprobéis que en mí,
en vosotros
existe el mismo alma
aunque fragmentado y devorado por el tiempo,
para que los días sean más sencillos
y los sonidos más dulces.
martes, 4 de diciembre de 2018
Invierno 2018
y aquí está el azul y el gris
acometiendo con todo su desdén,
agolpando su nada en mi universo de estrellas rotas.
Sé que pronto vendrá el llanto,
el profundo
que deja cicatrices
y sedimenta en cristales.
Nunca estoy lista para esta soledad
aunque convivamos desde que la luz se agolpó en mi razón.
Es más difícil.
Es más duro.
Es más, es más, es más...
y va a más,
más, más, más...
Y yo soy menos
fuerte
Y yo soy menos
firme
Y yo soy menos
porque menos es lo sencillo,
dejarse llevar por la corriente de este monstruo
que me arrastra.
No tiene nombre
porque nombrar al monstruo le da poder sobre mía,
le da fuerza,
porque tal vez el monstruo no exista,
porque todo mi ser sea una frágil ilusión
y es más fácil
el dolor por sostenerse
que dejarse volar.
Aún no ha llegado el invierno
y ya el gris y el azul
han llamado a mi puerta,
han pasado sin llamar.
lunes, 25 de junio de 2018
1800 segundos
paisajes de la inocencia y el alboroto,
las voces han quedado enmudecidas
por el tiempo inclemente
pero siento cada palabra garabateada dentro,
como un pulso que gotea.
Tal vez olvide vuestros nombres
con la losa del tiempo,
vuestros rasgos quedarán desdibujados
al paso de la madurez,
pero siempre quedará un remanso,
allí donde se guardan los recuerdos hermosos,
en el que viviréis
eternos
hasta que mi barca quede varada en la playa
o el viento frío cubra de arena la vida.