viernes, 28 de agosto de 2020

Camino del héroe

 Sumida, envuelta por el cieno,

por las cien oscuridades

en torno al pecho.

"Es preferible dejarse hundir

y luego escalar, ponerse en lo peor,

que ser golpeada por la vida

y caer, caer, caer sin remedio",

siempre me digo.


Pero a veces el corazón grita.

Demasiado paso.

Resopla y algo me quiebra

la garganta.


Dejar que el monstruo te devore

para resurgir de sus entrañas

es una agotadora constante.

Espero aquí,

no obstante, con los pies encharcados,

al palpitar que me muestre de nuevo la escala.

martes, 12 de mayo de 2020

Un puño en el pecho

Un puño en el pecho.
Presión en ese punto
que arrebata la lágrima,
un mundo sobre las espaldas.
Demasiadas piedras en la garganta,

Un puño en el pecho.
Latido reducido a silencio,
tratando de zafarse.
Falta de aire.

Un puño en el pecho.
Alas rotas
y ganas de lanzarse a volar.
Campanas en las sienes,
susurros que espantan.

Un puño en el pecho.
Tanto espacio
para tan poco aliento.

viernes, 20 de marzo de 2020

“Mañana, y mañana, y mañana se arrastra con paso mezquino día tras día hasta la sílaba final del tiempo escrito, y la luz de todo nuestro ayer guió a los bobos hacia el polvo de la muerte. ¡Apágate, apágate breve llama! La vida es una sombra que camina, un pobre actor que en escena se arrebata y contonea y nunca más se le oye. Es un cuento que cuenta un idiota, lleno de ruido y de furia, que no significa nada.”

William Shakespeare, Macbeth

Mañana.
Mañana y mañana y mañana.
El mañana es una quimera
que nunca llega y nos engaña.
El mañana, sombra que se escapa,
arena, sal, aire, viento, amor...
Mañana es paso siguiente
sin saber si el paso nos lleva
al abismo,
sin conocer lo que vendrá,
el mañana es hoy una rueda
que gira y gira y nos atrapa
hasta que el cuerpo diga
basta.
Oigo
-anoche volvía a escucharlo-
ese tintineo de algo roto,
es un golpeteo constante,
como una piedrecilla en el zapato.

A veces dejo de oírlo
-tal vez se quede atascado
en algún recodo fragmentado-
pero siempre vuelve.

Estas noches cercenadas
no tengo tiempo para su canto
pero, a veces, me dice que cada día que vivo
es un poco menos que he muerto.

sábado, 18 de enero de 2020

Ciclos

Nací
y necesité del sol.
Esos rayos fueron vitales
para completar mi existencia
(tal vez, ya desde entonces,
la vida me advertía futuras penas).

Pasó el tiempo.
Crecí,
a fuerza de dicha y abuela,
pero fueron también los golpes
los que forjaron mi carácter
(tímido, sensible, llagado
como los afluentes de un río
que horadaron hasta las raíces).

Fueron varias las luces
que me impulsaron hacia adelante,
pero siempre bajo una magna sombra
donde el sentir se basaba en lo pequeño.

Así llegamos a hoy.
Una palabra ha bastado para alzarme,
para iluminar todo mi vacío ser de luz.
No olvidemos, no obstante,
que también será una palabra
la que, siendo frágil astilla temerosa,
pueda quebrarme.

jueves, 9 de enero de 2020

Futuribles

Quiero pensar en la bombilla incandescente,
en el posible mañana que añoremos juntos,
quiero pensar que hay un siempre entre los dedos,
que pondré tu nombre a muchos días, a los hilos
que recorrerán las piedras que pisaste.
Quiero pensar que te veré en otros ojos
como yo a veces veo en los míos a parte de mi madre,
que no serán enojos los que te persigan,
que habrá en tus playas hendiduras
en las que no calará el odio.
Quiero pensar, con esa luz que amarga mis tristezas,
que hay un posible en el futuro
hermoso como el gris de esas olas
que me empujan desde ese lugar recóndito
donde te fuiste.

Días trises

Siempre
me consideré esperanza
a pesar de los quiebros
de los dolores
de los pesos las llagas las piedras
A pesar del tiempo
y del desaliento
y de la sombra que acarició
nuestro nombre
Hay algo en mí
irreverente
tal vez poeta
que se me agolpa en las entrañas
hay un instante de luz
que no se extingue
aunque yo misma eché sobre él
arenas y aguas

martes, 12 de noviembre de 2019

Mala hierba...

No pudieron conmigo los aceros,
las deslenguadas sierpes que te consumen,
los insultos, los golpes, los motes,
las constantes heridas,
la sal,
el vinagre.
No pudieron conmigo los dolores,
las palabras, los silencios,
los desplantes.
Hicieron mella y aún sangro,
aún me duele
en esas llagas invisibles
que mellan mi autoestima...
Pero no pudieron conmigo, no.
Provengo de una larga estirpe
de mujeres que aprietan los dientes y siguen,
que miran al miedo a la cara
y caminan hacia adelante.
No pudieron conmigo, no.
Y vosotros, que os afiláis los dientes en mi espalda,
vosotros que masculláis cuchillos en las sombras,
¡ay, de vosotros!
No sabéis que en mí habita un monstruo inquebrantable
y que mi ira la empuja
la furia de todas las que me precedieron
y de mi propia sangre maldita.

jueves, 6 de diciembre de 2018

Regresar a Madrid
sería el hermoso sueño
donde pudiérais reconocer las palabras
que vuestros oídos no han atesorado,
y recorrer las calles
que pies más insignes pisaron
hace más tiempo del que habéis vivido.

Regresar a Madrid,
con sus calles templadas,
sus sótanos abigarrados y tristes,
su ritmo ajetreado y el amarillo en los rostros,
el naranja, el gris, el azul...

Regresar a Madrid
para que sintáis las aceras
y la lírica sobre el frío cemento,
para que viváis la voz
de aquellos que hicieron de ella el sustento.

Regresar a Madrid
para que comprobéis que en mí,
en vosotros
existe el mismo alma
aunque fragmentado y devorado por el tiempo,
para que los días sean más sencillos
y los sonidos más dulces.

martes, 4 de diciembre de 2018

Invierno 2018

Aún no has llegado
y aquí está el azul y el gris
acometiendo con todo su desdén,
agolpando su nada en mi universo de estrellas rotas.
Sé que pronto vendrá el llanto,
el profundo
que deja cicatrices
y sedimenta en cristales.
Nunca estoy lista para esta soledad
aunque convivamos desde que la luz se agolpó en mi razón.

Es más difícil.
Es más duro.
Es más, es más, es más...
y va a más,
más, más, más...
Y yo soy menos
fuerte
Y yo soy menos
firme
Y yo soy menos
porque menos es lo sencillo,
dejarse llevar por la corriente de este monstruo
que me arrastra.
No tiene nombre
porque nombrar al monstruo le da poder sobre mía,
le da fuerza,
porque tal vez el monstruo no exista,
porque todo mi ser sea una frágil ilusión
y es más fácil
el dolor por sostenerse
que dejarse volar.

Aún no ha llegado el invierno
y ya el gris y el azul
han llamado a mi puerta,
han pasado sin llamar.

lunes, 25 de junio de 2018

1800 segundos

Ya se han ido vuestros rostros,
paisajes de la inocencia y el alboroto,
las voces han quedado enmudecidas
por el tiempo inclemente
pero siento cada palabra garabateada dentro,
como un pulso que gotea.
Tal vez olvide vuestros nombres
con la losa del tiempo,
vuestros rasgos quedarán desdibujados
al paso de la madurez,
pero siempre quedará un remanso,
allí donde se guardan los recuerdos hermosos,
en el que viviréis
eternos
hasta que mi barca quede varada en la playa
o el viento frío cubra de arena la vida.

sábado, 9 de junio de 2018

Miedo

...a parir e ó lobo
Olga Novo

El príncipe feliz anida en mis alas
desprovista ya de ornato y luz
pero no hay corazón que salvar

aquí dentro

Tal vez la mirada estaba puesta
demasiado alto
demasiado arriba
allá en la emoción del cambio
o quizás a mis monstruos les guste
arrojarme al abismo
con la excusa de la esperanza

Los años me han arrastrado por el camino
de tierra
y ahora el rostro, las palmas, las rodillas
supuran todas las tristezas
que guardé de niña
la fragilidad de la soledad
los miedos más profundos

No emitiré mensajes de ayuda
el camino es largo y angosto
déjate arrancar los ojos, es mejor no ver el paisaje
dentro
tal vez encuentre la paz que me ha sido negada