La enredadera entrelaza sus dedos
dedos de libélula desnuda a un tiempo sombra y tierra
la enredadera enredada entre sueños y luces
entre piedras que quedan y callan
entre muros que no cuentan su historia
la enredadera lanza sus hojas como alas
volarán quizás perdidas a horizontes que ella desconozca
mientras ella enredadera asediada entre rocas y cemento
muro ventana muro ventana muro techo el cielo se aleja de sus brazos
mientras ella se marchita y languidece pobre enredadera
un día una niña pasea
una niña poeta la mira sonríe languidece enredada en sus pupilas
el alma caduca de la enredadera libélula
ella también tiene las ganas de volar atadas al suelo
ella también es libélula
ella también siente que las piedras agonizan sus desvelos
ninguna sabe
sin embargo
que una se ahogará en su propia desdicha en sus lágrimas
que una se alzará como el verso violento valiente bastardo
beso perdido o robado en la madrugada feroz
y extenderá sus alas de fuego
ylaenredaderaunaenredaderaenredadaennostalgias
se
hará
libre
http://www.enredadaentrelaspalabras.blogspot.com/
Mostrando entradas con la etiqueta De animalis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta De animalis. Mostrar todas las entradas
miércoles, 9 de diciembre de 2009
viernes, 9 de enero de 2009
DE VULPE ET VULTURE
No fueron tus besos,
los vuestros,
los nuestros que nunca existieron,
los que me hicieron quedarme a tu lado,
rondando como un buitre esperando que muera su presa,
no fueron tus caricias ni tus cogidas de manos,
que algunas fueron
y otras sólo están en mi mente,
las que me retuvieron contigo,
no fuerno nuestras noches ni nuestros días,
esas dos semanas de nervios e ilusión,
esos meses de incertidumbre,
los años juntos sin estarlo,
...
no fuisteis por lo que me quedé,
pude elegir cualquier otra gallina que comerme
pero os elegí a vosotros
y me sentí defraudada,
os elegí a vosotras
y nunca quise darme cuenta,
fui el buitre que ronda su presa,
que da vueltas, y vueltas, y vueltas, y vueltas,
y nunca llega a ninguna parte,
y ya estoy mareada,
así que, en cuanto consiga situarme
y vomite mis temores,
me quitaré el disfraz
(o me pondré uno nuevo)
y, ten cuidado si me encuentras,
que soy una zorra
y no me importa romper el gallinero
si puedo comerte.
los vuestros,
los nuestros que nunca existieron,
los que me hicieron quedarme a tu lado,
rondando como un buitre esperando que muera su presa,
no fueron tus caricias ni tus cogidas de manos,
que algunas fueron
y otras sólo están en mi mente,
las que me retuvieron contigo,
no fuerno nuestras noches ni nuestros días,
esas dos semanas de nervios e ilusión,
esos meses de incertidumbre,
los años juntos sin estarlo,
...
no fuisteis por lo que me quedé,
pude elegir cualquier otra gallina que comerme
pero os elegí a vosotros
y me sentí defraudada,
os elegí a vosotras
y nunca quise darme cuenta,
fui el buitre que ronda su presa,
que da vueltas, y vueltas, y vueltas, y vueltas,
y nunca llega a ninguna parte,
y ya estoy mareada,
así que, en cuanto consiga situarme
y vomite mis temores,
me quitaré el disfraz
(o me pondré uno nuevo)
y, ten cuidado si me encuentras,
que soy una zorra
y no me importa romper el gallinero
si puedo comerte.
DE RANAS Y POETAS
Oí que dijeron,
que dijo un poeta,
que si hubiera podido elegir
nunca hubiera sido esclavo de las musas.
Nunca poeta.
Es cierto que yo misma
he renegado a veces
de mis llantos y mis musas,
de mi Leanan y mi Melancolía,
y de otras tantas que se han prestado a mis juegos,
o que han aceptado mi compañía
pero siempre he vulto a ellas
con un ruego en el alma,
con algún regalo,
algún beso
o algún castigo que satisfaga su desdén
porque,
también es cierto,
que habiendo probado en mis labios
el sabor de la poesía
ahora no puedo dejarlo,
no puedo dejarlo,
no puedo...
y, además,
si me volviesen a preguntar
a mis escasos once años
si quiesiera ser poeta
viendo mis lágrimas y mis desvelos,
viendo mis versos,
amados bastardos,
sin dudarlo
besaría a la rana
aunque nunca se convirtiera en príncipe,
me convertiría en rana
aunque nadie me besara
porque un sólo verso me da
más que mil reinos
y cuentos de hadas.
que dijo un poeta,
que si hubiera podido elegir
nunca hubiera sido esclavo de las musas.
Nunca poeta.
Es cierto que yo misma
he renegado a veces
de mis llantos y mis musas,
de mi Leanan y mi Melancolía,
y de otras tantas que se han prestado a mis juegos,
o que han aceptado mi compañía
pero siempre he vulto a ellas
con un ruego en el alma,
con algún regalo,
algún beso
o algún castigo que satisfaga su desdén
porque,
también es cierto,
que habiendo probado en mis labios
el sabor de la poesía
ahora no puedo dejarlo,
no puedo dejarlo,
no puedo...
y, además,
si me volviesen a preguntar
a mis escasos once años
si quiesiera ser poeta
viendo mis lágrimas y mis desvelos,
viendo mis versos,
amados bastardos,
sin dudarlo
besaría a la rana
aunque nunca se convirtiera en príncipe,
me convertiría en rana
aunque nadie me besara
porque un sólo verso me da
más que mil reinos
y cuentos de hadas.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)