miércoles, 18 de julio de 2012

Cotidianeidad

Y, en el silencio de la cotidianeidad de mi salón,
cuando ni siquiera han salido los borrachos
aún sobre sus piernas que pronto serán de goma,
se oye el cling de un microondas a través de las ventanas...
y no sé cómo sentirme.

martes, 3 de julio de 2012

Iba

Iba a escribir
sobre la soledad que albergan estas paredes,
el frío que siento al ver la tele en un sofá que se me presenta enorme
mientras el aparato se burla de mí con comedias románticas.
Iba a escribir
sobre este pálpito que siento desde la garganta
hasta Venus.
Iba a escribir
pero he pensado
de qué me servirían estos versos, estas lágrimas, este frío...
de nada,
sólo el tiempo abrirá a las nubes paso.

lunes, 2 de julio de 2012

Un cajón de piedras

Tengo un cajón de piedras,
blancas, negras, de colores,
tengo una caja de piedras
que a veces me pesan,
me dificultan los pasos,
otras me ayudan, me entretienen
al contarlas en algún recodo.
Tengo un cajón de piedras,
blancas, negras, de colores,
llevan los mil nombres
de los que han pasado por mi vida,
tengo un cajón de recuerdos
entre las manos.

viernes, 22 de junio de 2012

Cuando llega la noche (II)

Cuando llega la noche
los fantasmas se revuelven y se hacen visibles,
cuando llega la noche
la campana que se tambalea
me ensordece hasta el llanto,
así, cuando llega la noche,
el triunfo del golpe
arriba a mis orillas
para quedarse.

jueves, 21 de junio de 2012

Cuando despierte

Sólo quiero que se me acaben estas noches largas,
que la noche sea un dulce suspiro
y el día me devuelva la sonrisa a los labios.
Sólo quiero que la mañana me traiga
el alivio de despertarme de un mal sueño.

Madrid es demasiado grande

Madrid es demasiado grande
para un corazón poeta de provincias
que se está resquebrajando.
Madrid es una ciudad inmensa
de hormigas y topos que como olas me arrastran.
Madrid me descubre más pequeña, más sola, más triste, más niña...
Madrid no es una ciudad para un corazón roto.

A solas con Madrid

No sé cómo decir
que se me cae el alma al suelo
cada veo que veo mis cielos sin ti,
mis manos sin tus dedos,
mis abrazos sin tu cuerpo.
No sé cómo decir
que se me alargan los segundos,
que las noches me arrebatan
el poco sueño que esquilmo,
y que el día se me hace más duro sin tu voz.
No sé cómo decir
que el dolor que mora aquí dentro,
donde el alma grita en silencio,
donde desgarra mi carne inapetente,
donde el vacío me traga,
me destruye cada día,
la agonía me eterniza,
derrite mis pupilas.
No sé cómo decir
que esta oscuridad que albergo
me sume poco a poco en las tinieblas
de las que, si tú no me rescatas pronto,
me hallaré perdida por los restos.

lunes, 20 de febrero de 2012

Otra mañana
con el olor viciado a ese vómito de madrugada que no es tuyo
y la luz que atraviesa las cortinas
y el papel decorativo de las ventanas.
En las calles,
la basura arremolinada hace ruidos,
me despierta,
abro los ojos,
la puñalada del rayo de sol me agrieta las pupilas.
Miro el reloj,
el tiempo inclemente marca las nueve.
Desayuno.
Leche.
Un poco de café.
Cereales rellenos.
Cuatro galletas.
Cojo la misma ropa de anoche.
El carro de la compra.
Maldito sábado.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Desde Neruda hasta Coque

Hoy es una madrugada de esas
que se me escarcha en las pestañas
y no me deja mover las piernas hacia la cama.
De aquellas de seda y cristal
que me duelen en mis huesos torcidos,
en esa sangre que malcorre,
en este tiempo que marchito.
Esta es una de esas madrugadas,
de esas noches,
que entre el aire y mi piel
falta un abrazo
y entre el frío y mi frente
unos labios que me besen.
Ahora calmo mis dedos con palabras,
después me guiaré hasta las sábanas
y calmaré mis ánimos de mimos y caricias
con promesas del mañana.
De momento,
Neruda me habla desde las páginas de sus veinte poemas
y Coque arrastra las notas de su guitarra.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Esta noche

Esta noche, mientras trato de rendirme al sueño y en mis oídos el silencio zumba, recuerdo otras noches en que me perseguía el desvelo, noches en las que recurría al azul cielo de la valeriana en comprimido para acallar mis lágrimas, mis pesadillas o mis nervios.
En noches como esta no me tuve sino a mí misma entre mis brazos, agotada por un tiempo que veía extinguirse en vano, temerosa de todo, sabia de nada, deseosa de un continuará.
En noches así me levantaba de la cama y a la luz de un mini-flexo a pilas me dedicaba a llenar páginas de devaneos que me explicaran algo sobre mí misma, una puerta al interior de mi alma o, al menos, a esa habitación llena de mí que existe en mi cabeza.
Y ahora estoy en otra de esas noches, pasándome la lengua por los dientes y pensando que las muelas del juicio sólo sirven para acumular "paluegos" y caries, pensando en que estarás dormido desde hace rato, en que el futuro me asusta, estos quilos de más me estorban y veo cómo el tiempo pasa cada vez más rápido.
A veces deseo un botón de esos que hay en algunos mandos que te permiten ver la película más lenta o más rápida... lástima que la vida no nos permita un reposo.
Y me voy a dormir, con esa preciosa canción en la cabeza de Frank Sinatra, The way you look tonight, rondándome los oídos, olvidándome del zumbido del silencio, y de que tú hoy no estás a mi lado, pero imaginándote, como tantas noches, dormido, acurrucado entre las sábanas, como un niño.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Deja

Déjame que el alma caiga,
que se evapore como una gota sobre el desierto,
que fluya,
se vaya...
que tranquila repose un momento.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Ahora. 11 poetas en el 2011

Os dejo el enlace a las entradas de Adriana Bañares sobre los poetas de la antología Ahora. 11 poetas en el 2011.
Ha recogido una foto y un poema de cada autor y lo ha asociado a una canción.
Disfrutadlo.

jueves, 4 de agosto de 2011

En contra (1)

Me gustaría poder decir
que hemos aprendido de nuestros errores,
que no somos tan estúpidos como antes,
que el día a día nos ha hecho fuertes,
que las grandes tragedias nos han unido,
que no hay fuerza humana o divina que pueda con nosotros
y, sin embargo,
no puedo menos que escupir en mi propia sombra
por ver si cala y nos muerde
y hacemos de este un nuevo mundo
o nos extinguimos como debiera haber sucedido hace mucho.
Hoy,
con las protestas en la calle,
los hombres matándose en países no tan lejanos,
con extremistas sentados a nuestra mesa
y los ojos vacíos de quienes ya nada esperan,
no puedo menos que escupir en mi propia sombra,
por ver si cala y me ahogo en nuestra mierda.

miércoles, 20 de julio de 2011

Mis chicos

Hoy os he visto.
Cruzando rápida Portales
con una mountain bike con más años que vosotros
y un nombre que recuerda a salchichón italiano.
Os he visto.
Como siempre, todos juntos.
Más crecidos. Más morenos.
Felices y gritándoos improperios.
Vosotros me habréis olvidado.
Ya no seré sino un borroso recuerdo que un día os gritó
u os explicó la razón del alfabeto.
Pero hoy se me ha escapado un suspiro quedo.
Mis chicos.
Mis chicos.
Mis primeros.

...

Sé que hace mucho que no escribo,
que aparco las musas
y me las dejo olvidadas esperando bajo la lluvia
pero es que me ha cazado el tiempo
y su lazo me aprieta la garganta y los nudillos
y en el momento en que respiro
ya no busco una pluma a mano
para rasgarme la piel.
Me aterroriza pensar que ya no lo necesito,
el vacío que se calma con la palabra,
me paraliza creer que ya no habrá más versos en la madrugada...

martes, 10 de mayo de 2011

Y yo

Yo aquí
pensando
con las tripas rugiendo
arañándome dentro
ahí donde las migas del pan se funden con los huesos
Y yo aquí
muerta de hambre y soledad
y aire frío que rodea mi cuerpo
y ganas de vomitar
por ese junio que amenaza fuerte
Y yo aquí
a unos metros
pensando
pensando
que en unos meses serán horas lo que nos separe

miércoles, 20 de abril de 2011

Pájaros en libertad

A mis chicos,
que ellos saben quiénes son.

Ahora que no están.
Que sé que ya no volveré a oír sus risas,
que no me quedaré afónica tratando de explicarles
cualquier aspecto que a ellos no les importa
mientras miran por la ventana ansiosos de libertad.
Ahora que no están,
ahora me entra la morriña de esos ojos
ávidos de algo más que escrupuloso conocimiento académico,
de ese que tanto pulula por instituciones de calvos y señoras adustas.
Ahora,
es ahora que pienso,
que me falta tiempo para ponerme de nuevo ante otros ojos iguales,
ante similares preguntas
que a veces sólo buscan perder el tiempo.
Ahora que no estáis,
que ya no sois mis chicos,
ahora,
es ahora,
escribiendo estas líneas,
que os echo de menos.